Calcular la huella de carbono permite conocer cuáles son las principales fuentes de emisión de una organización, producto o evento.
El valor del inventario aparece cuando los datos se convierten en decisiones: eficiencia energética, cambios logísticos, compras sostenibles, reducción de residuos y revisión de procesos.
La meta no es medir por medir, sino construir una hoja de ruta climática realista y verificable.