Para una PyME, comenzar a trabajar en sostenibilidad no significa crear una estructura enorme ni producir reportes extensos desde el primer día.
El punto de partida puede ser un diagnóstico breve que identifique los asuntos ambientales, sociales y de gobernanza más relevantes para su actividad.
A partir de allí, conviene seleccionar pocos indicadores que puedan medirse de forma consistente, asignar responsables y fijar objetivos alcanzables.